El telón de fondo del Ford Galaxie fue la guerra fría y la carrera por conquistar el espacio... de ahí su nombre. Este era un "Full Size" (un auto enorme) que se produjo entre el '59 y el '74. Su competencia directa era el Chevy Impala. El '65 de Greenlight es el modelo con el cuál comienza la tercera generación de estos autos.
Greenlight tiene una escala increíble, refleja muy bien las dimensiones del auto. Las ventanas son amplias y el interior (que, aunque monocromático, tiene sus buenos detalles) se puede apreciar con claridad. El molde es muy limpio, tiene muy buenas líneas y un peso perfecto (aquello de que uno tiene el auto en la mano se siente rígido, compacto, de ninguna forma frágil). Los detalles son cuidados en todo momento...
Les dejo una foto de mi hermosa ayudante, sentada en mis piernas mientras tomo las fotos (y ella sueña despierta cazando palomas) una mañana de domingo.
"Ah? What have we here?... Poetry, nothing less..." eso decía el comercial de TV del Bel Air '57, y yo no estoy en desacuerdo... De las
generaciones de los Chevy Bel Air tal
vez la más famosa sea la segunda (1954-57); y de esa segunda generación, el más
famoso tal vez sea el 1957. Este es un modelo de Matchbox, de la era Macau
(1983). El original, de la era England (1979), es un molde mucho más cuidado
(a algunos tal vez no les gusta el color violeta metalizado en que salió). Luego
pasará por aquí. Este modelo me gusta mucho y le tengo aprecio, lo conocí en los 90s y desde siempre me ha gustado, pero hasta ahora tengo el mío… Este fue un cambalache que le hice hace
un par de domingos a los Kidcol en las pulgas, Thanks a lot!!!... Para info del molde de Matchbox, click aquí. La publicidad del '57...
Una de
las cosas que me gusta de coleccionar autitos es que cuando los miro veo, en
cierto sentido, algunos pasajes de mi misma vida. El post de hoy es un homenaje
a dos, para mí, queridos desaparecidos:
La marca de autitos y la banda de rock.
Cuando
se acaba algo que a uno le gusta no deja de haber un sabor amargo. Empecemos
por la banda y tratemos de hacerlo con objetividad. Vinieron a Colombia hace
como dos años, pero eso no quiere decir que existan como banda, la última que
vino y la que existe hoy es más un capricho de Axl Rose que la banda que había
venido en el ’92. Ya no son los Guns, son Axl y los otros que él contrató. Para
mí, la banda se acabó en el momento en que Izzy Stradlin decidió que él no
tocaba rock para andar de juerga en juerga, sino para tocar rock y ya (que es una
forma de andar de juerga en juerga, pero aquí la música importa un poquito más
que la juerga). Se fue Izzy, el mayor compositor de la banda, la piedra angular,
el que podía lidiar con los egos de Axl y Slash, y ese fue el fin. Luego
hicieron una gira de dos años (ahí fue que pasaron por aquí, Slash dice que antes de empezar la gira, cuando Izzy ya no estaba, Rose hizo firmar al resto de la banda un documento donde le cedían los derechos del nombre a él o no había gira... de ahí para allá he leído historias hasta de los illuminati involucrados -Axl lucía la camiseta N° 33 en los conciertos), pero ya todo
estaba terminado. A pesar de ser una de mis bandas favoritas, nunca estarán en
el pódium de “las mejores de todos los tiempos”, pero sí me atrevo a decir que
de todo eso a lo que se llamó Hard Rock son de lo poco que vale la pena.
El
Appetite for Destruction fue el primer CD que compré. La carátula original del disco fue vetada, era la ilistración de la escena de una violación a una mujer por parte de un robot. Luego decidieron cambiarla por la de la cruz. Aún recuerdo los bajos de
Mr. Brownstone reventando en los bafles del equipo de sonido. Escuchando a los
Guns decidí, cuando era adolecente, empezar a tocar guitarra y empecé a soñar
con tener una banda de rock. Si a esto le sumo el hecho de que hoy, más de 20
años después, el ensayo de cada sábado en la tarde-noche con la banda hace que
el lunes sea más fácil el levantarse a trabajar, entonces tenemos que los Gunners
tuvieron una gran influencia en mi vida, aunque no toque ni una canción de
ellos.
Los Use
Your Illusion los tuve en mis manos, en acetato, el día que salieron a la
venta: Septiembre algo del ’91. Fue algo emocionante. La primera vez que los
escuché quedé impactado, yo sentía que era un rock diferente a lo que había
escuchado (hay que tener en cuenta que no había escuchado mucho entonces). Los
sentí fuertes, Hard Rock, pero no el de Motley Crue y otros, un rock que sin
llegar a ser metal tenía una contundencia y una potencia increíbles. No se
cuántas veces he escuchado esos discos desde entonces. Las que menos me gustan
son las que sonaron en radio, les dieron tanto palo que las gastaron, como
siempre… especialmente November Rain, esa no me la aguanto… pero el resto me
encantan.
La otra
parte del post es la marca de autos. Supe de la existencia de Johnny Lighning
por casualidad, y también me enteré de su deceso por casualidad. En otro post dije que conocí JL
en un programa de los Cazadores de Mitos, y cuando empezamos a comprar de estos
autos con mi hermano, la fidelidad de los modelos nos sorprendió. No tenía nada
que ver con lo que conocíamos de Majorette, Matchbox o Hot Wheels. Estos eran moldes
muy cuidados, modelos que no habíamos visto en otras marcas: estos eran los
autos que siempre habíamos querido. Hace un par de meses estaba en el mercado
de las pulgas, hablando con mis amigos de Kidcol y uno de ellos me dice “y
Tomica anunció que no fabrica más Johnny Lightning, ¿no?”… yo la verdad no
tenía idea, a pesar de que la noticia se conoció a mediados del 2013. Casi no
me puedo reponer, el golpe fue más conmovedor que cuando los descubrí… día
triste para los desocupados que nos dedicamos a coleccionar…
Johnny Lightning siempre fue una especie de huerfanita; pasó de mano en mano hasta sus últimos días. Fue fundada en 1969 por Topper Toy (con
casa en New Yersey) con la intención de que compitiera con Matchbox y Hot
Wheels en el mercado cada vez mayor de los 1/64. En 1971 Topper Toys fue
cerrada por problemas de fraude y JL desapareció del panorama. En 1994, Playing
Mantis compró los derechos y los Jonnies fueron fabricados de nuevo. En el
2005, Playing Mantis fue vendida a RC2 Corporation (conocida antes como Racing
Champions). RC2 conservó e incluso mejoró el buen toque que venía dándole PM a
los JL, pero hace unos años la vendió a Tomica y ese fue el comienzo del fin.
Los últimos JL no eran como los de la era RC2, estaban muy lejos de eso.
La serie Rock Art de Johnny Lightning dedicaba sus
modelos a “the artists and bands that have left a mark in the world of music”. Yo he visto modelos dedicados a Iron
Maiden, Elvis, Led Zeppelin y Guns N’ Roses. Los de hoy son: Buick 1987 y Chevy
Vega 1971. Debo decir que las ilustraciones de las carátulas de los discos
superan la calidad de los modelos. El Vega está bien, pero no me anima mucho. El Buick tiene el un aire más de Hot Wheels que de Johnny. Pero, volviendo al tema, las “calcomanías” son impecables: un
auto tiene la del Appetite for Destruction y el otro la del Use Your Illusion I,
los dos mejores discos de la banda.
De los
modelos no voy a decir más, porque creo que las fotos ya hablaron. Por cierto,
las fotos fueron tomadas en la Biblioteca Luis Ángel Arango, mientras esperaba
que pasara un diluvio y me dejara salir.
Para
finalizar, los dejo con un par de canciones de la banda.
La
filia con las camionetas Ford de los 50s viene de niño. Mi papá tenía una panel
’53. Hubo un tiempo en el que, por aquello del petróleo, en Venezuela era mucho
más barato comprar cualquier tipo de vehículo o sus partes, que en Colombia. En
el 89, mi papá viajó en la camioneta con mi hermano y un tío a Cúcuta, frontera
con Venezuela. En esos días era común ir allá y cruzar a Ureña (que los del
centro país la vemos como la Cúcuta de Venezuela) y “engallar los carros”. Le
pusieron la parte mecánica de una Ford Ranger ’78 y se devolvieron a Bogotá.
Motor 8V, 4800 c.c… Con el tiempo, mantener ese motor se convirtió en algo
imposible y mi papá la vendió… me dolió todo, pero eso es otro asunto. Uno de
los recuerdos más gratos que tengo en esa camioneta es de cuando íbamos, muy
niños, mi hermano y yo con mi papá y él nos enseñaba a distinguir los modelos
de los 50s. “La ’55 forma como una “V” en la persiana, la ’56 tiene una pestaña
en el vidrio y el vidrio también cambia…”. Mi favorita era la ’53, era la
mejor.
Ford
1953 F100 panel, esta era la de mi papá
Las de
hoy no son panel, son pick up de la misma serie. La F100 empieza después de la
segunda guerra, durante la cual no se produjeron nuevos diseños. Apenas
comenzando el 48, tras varios años de diseño e investigación y bajo el lema Built Stronger to Last Longer, la primera generación de estas
pick ups fue lanzada con bombos y platillos. El diseño propuesto para ese año
ese año se mantendría hasta el 52.
Ford
F100 1948-52, Johnny Lightning
En el 53, el frontal se rediseñó y tuvo variaciones cada año hasta el
56. Esa fue la segunda generación de la F100. Durante los ’90, mi hermano y yo rogábamos por que alguna
marca lanzara el molde de alguna Ford de los 50s. Sabíamos que Hot Wheels había
sacado una pick up ’53 en los 70s, pero era casi imposible de conseguir. Más
adelante, a comienzos de este siglo, creo, Matchbox sacó una ’56 muy bien
terminada, luego postearé una remodelación de esa. Hoy traigo la que abre, una ’53 de
la famosa Yat Ming, y la que cierra la generación, una ‘56 de M2 Machines.
Ford
F100 1953, Yat Ming
Ford
F100 1956 M2 Machines
En el 53 la Ford estaba cumpliendo 50 años y parte de la celebración
incluía el rediseño de la serie F. Respecto al modelo 48-52, la tapa del motor
de la segunda generación era más amplio. El panorámico también lo era y esto
permitía mayor visibilidad. El frontal también cambió por completo. A mi modo
de ver, el diseño de esta generación es increíble. La ’53 de Yat Ming es una
réplica de una opción del frontal que tenía una especie de “dientecitos”. La
primera vez que vimos este frontal fue en la serie de los 90s 21 Jump Street:
el oficial Doug Penhall conducía una divina, una razón más para no perderse la
serie. En el modelo ’56 de M2 Machines se ve una de las diferencia con la ’53:
los orificios de la “persiana” son más grandes en esta última. En los 90s, la '56 Pick Up se hizo famosa en Bogotá (no se si en el resto del país) por que fue la imagen de una famosa marca de zapatos colombiana.
Debo
decir que estos dos modelos me parecen bellísimos. En cuanto a proporciones me
gusta más la Yat Ming, pero los detalles de M2 son envidiables para muchas
otras marcas (en su publicidad dicen que sus modelos pueden llegar a tener más
de 40 piezas). Algunos coleccionistas piensan que estos modelos tan detallados
hacen que se pierda el aire de juguetes de los 1/64. Sobra decir que, aunque
respeto la idea, no la comparto. Ahora si, lo que más me gusta de estos post:
las fotos.